Rehabilitación física ¡ahora es posible!

Rehabilitación física ¡ahora es posible!

En  un universo paralelo, nuestros enfermos no cuentan con un abánico de oportunidades para mejorar su capacidad y comodidad de vida, tampoco el de incrementar las habilidades especiales que los hacen no resaltar, aunque afortunadamente, este no es ese universo, porque en definitiva, tenemos un cúmulo de habilidades que de una u otra forma los hacen ser considerablemente buenos, gracias a la rehabilitación física y emocional.

Acaso no nos hemos topado alguna vez con una persona con dificultades físicas, que no le permiten desenvolverse bien en el ámbito social más cercano, como quienes no tienen una postura adecuada y deben caminar encorvados, o los que no pueden sostener con firmeza un lápiz, porque alguna enfermedad les contrae los músculos.

Seguro que sí.

Claro que sí has tenido que ver a estos pacientes, también a los que cumplen con uno que otro déficit de atención o del mismo caminar, para no desviarnos de los ejemplos físicos, que es lo que en este capítulo de Strena Medical abarcaremos.

El contexto descrito nos hace presente que, afortunadamente, contamos en la actualidad con tecnología de vanguardia que permite que se apliquen terapias físicas preponderantes que incrementan, exponencialmente, la capacidad de verse y sentirse mejor al caminar, al sentarse y mantener una conversación fluida.

Hablamos de lo que se puede considerar una rehabilitación física y emocional al mismo tiempo, porque es evidente que a todos nos interesa vernos y sentirnos bien; porque más allá de una terapia, necesitamos una rehabilitación desde todos los puntos.

Pero…  ¿sucede en nuestra Argentina?

Rehabilitación física en tiempos de enfermedad

En estos tiempos de rehablitación física y emocional, es necesario conocer qué es lo que realmente se rehabilita: el cuerpo y la mente.

Pero antes, ¿sabemos de qué se trata la rehabilitación?

En el caso de Argentina, se han visualizado muchos casos que todavía se conservan como producto de epidemias que hicieron estragos en la población de los 40 en adelante, y de la menor escala que les sigue, gracias a la expansión en el continente de enfermedades como la poliomielitis y la tuberculosis ósea.

Debido a una enorme crisis sanitaria, Argentina fue una  de las naciones afectadas por dichas enfermedades, de las que sus secuelas dejaron a varias personas en rehabilitación.

Este antecedente es importante para la historia de la rehabilitación en Argentina, porque gracias a estas enfermedades se promovió la creación de centros de terapia física que ayudarían en el mejor desenvolvimiento diario de las personas.

Mejoras físicas

Entonces actualmente contamos con la manera de hacer mejorar el potencial físico de las personas que, bajo algunas circunstancias, o de nacimiento, las perdieron o nacieron sin estas. Es esto en lo que se basa específicamente la rehabilitación física.

Pero la rehabilitación física cumple con un proceso médico que le lleva a la terapia física, y para ello se necesita de un médico tratante que es quien detecta, por así decirlo, que se amerita una rehabilitación.

En lo posterior, logra el paciente ser examinado por un especialista en terapia física y ver a cuál de ellas se puede someter para una considerable mejoría.

Finalmente se asignan un número de sesiones y comienza la rehabilitación, en la que dentro de un período se esperan conseguir resultados positivos.